A r t e    Y o r u b a
El significado de la posesión espiritual

Por Fa'Lokun Fatunmbi
Aquellos que practican la tradición de Ifá, en África, generalmente son miembros de una sociedad que venera a un solo orisha. Dichas sociedades son conocidas como Egbe, que significa corazón, tal como en la expresión: "el corazón del asunto". Quienes veneran a Obatalá serían miembros del Egbe Obatalá. Hay diferencias regionales en cuanto al uso de este término. En algunas áreas, las sociedades que veneran a Obatalá pueden ser llamadas Ile Obatalá, que significa "casa de Obatalá" o Awon Obatalá, que significa "aquellos que veneran a Obatalá".

Más allá del nombre que utilicen, cada una de estas sociedades preserva la historia oral, los mitos y la sabiduría asociada con Awo Obatalá (el misterio del Espíritu del Rey del Manto Blanco). Parte de la sabiduría que es preservada se refiere a la disciplina usada para acceder a los estados alterados de consciencia. Los textos occidentales sobre Orisha tienden a referirse a estos estados como posesión. Este término es inadecuado para describir los varios tipos de trance que son empleados para ayudar al creyente en Orisha a comprender los misterios del ser.

Ifá enseña que es posible acceder, tanto a Orisha (las fuerzas de la naturaleza) como a Egun (los ancestros), a través del uso disciplinado de los sueños. La palabra alá significa en yorubá "sueño". Alá es la última parte de la palabra Obatalá, lo que sugiere que el estado del sueño está cercanamente relacionado con la fuente de la consciencia.

La palabra alalá significa en yoruba "soñador". Puesto que ser soñador tiene una connotación positiva en Ifá, la palabra alalá hace referencia a todos aquellos que son capaces de hacer un uso efectivo de los sueños. Alalá parece ser una contracción de alá y alá. En yorubá, las palabras suelen ser repetidas para hacer énfasis en ellas o para establecer, entre ellas, una relación de relatividad. Usar la palabra alá dos veces sugiere que, al hacer referencia al soñador, se expresa la creencia de que los sueños pueden acceder a la fuente verdadera del pensamiento interior.

Ifá enseña que es posible desarrollar una relación continúa con Orisha, que permite a la persona percibir la influencia de Orisha sobre el ambiente inmediato. En la cultura occidental esto es conocido, usualmente, como una intuición muy desarrollada. La palabra yorubá para hacer referencia a la intuición es "ogbon inu" que, literalmente, se traduce como "el estómago de la tierra". La metafísica de Ifá se basa en la idea de que aquellas fuerzas de la naturaleza que hacen posible la vida sobre la tierra establecen ciertos lineamientos para vivir en armonía con la creación. El desarrollo de la sensibilidad hacia estas fuerzas es parte de la disciplina de Orisha.

Hay varias palabras que se emplean para describir aquellos estados alterados que son conocidos como "la posesión". La palabra jogun, que significa "yo poseo" o "yo tengo", es utilizada junto con el nombre de un Orisha para describir una conexión cercana con el espíritu. La frase Orisha' gun es utilizada para describir a aquellos que han asumido las características de un Orisha en particular.

El término más común para referirse a la posesión es Ini. Esta palabra revela la perspectiva de Ifá, según la cual los estados de trance representan una profunda conexión con el ashe (poder) de Orisha. La palabra Ini parece ser una contracción de I, que es un pronombre personal de ni, que es el verbo "ser". Utilizar la frase "yo soy" para hacer referencia a la posesión, sugiere que lo que frecuentemente es considerado una intrusión de fuerzas foráneas, debería ser más bien entendido como el proceso de abrir la puerta al awo (misterio) del yo interior.

Ifá enseña que cada persona viene a la tierra con una chispa divina en la base de su Ori (espíritu interior). Parte de la disciplina de Orisha consiste en acceder a esa chispa divina. Esto es logrado, generalmente, mediante la iniciación, que está diseñada para guiar al iniciado a tener acceso a su "yo interior", que, por su parte, establece un vínculo trascendente con aquel Orisha que esté más cercano a la consciencia del iniciado.

Aquellos que han vivido la iniciación de Obatalá pueden profundizar su acceso a Ini, al mismo tiempo que realizan ofrendas a su altar cada cinco días. Esto se hace diciendo el oriki de Obatalá frente al altar. Cuando se pronuncia el oriki se debe tener una vela encendida cerca de la sopera del Orisha, así como un vaso de agua cerca de la vela. Una vez completado el oriki, se sopla el aliento sobre el vaso con agua y se pronuncia la palabra "to", que significa suficiente. Esta palabra es utilizada al final del oriki, como un sello o como un candado que permite unir la invocación con cualquier objeto sobre el que la palabra haya sido pronunciada.

El índice, el anular y el meñique de la mano izquierda son sumergidos en el agua y después se llevan desde la frente hasta la base del cuello. Cuando los dedos estén entre las cejas se dice la palabra iwaju, que es el nombre del centro de poder en la frente. Cuando los dedos estén en el tope de la cabeza se dice ori, que es el nombre del centro de poder en la coronilla del cráneo. Cuando los dedos estén detrás del cuello se dice ipako, que es el nombre del centro de poder en la base del cráneo.

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